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Punto de reorden por canal: por que un solo numero no alcanza

31 de julio de 2026

Que es el lead time y como medir el tuyo de verdad Calendario de precios Más sobre Inventario

El punto de reorden es el nivel de inventario al que debes hacer un pedido nuevo para que la mercancía llegue antes de que se te acabe la que ya tienes vendiéndose. La fórmula base es sencilla: velocidad de venta diaria multiplicada por el lead time de reabastecimiento, más un stock de seguridad. El problema es que casi todos calculan un solo punto de reorden para el producto completo, sumando lo que venden en todos lados, y ese número global es justo el que te deja tirado. Amazon y MercadoLibre venden a ritmos distintos, con lead times distintos y desde inventarios que no se comparten al instante, así que un solo punto de reorden no puede proteger a los dos canales a la vez.

La razón es física, no de fórmula. Las unidades que tienes en FBA solo sirven a la demanda de Amazon; las de Full solo cubren MercadoLibre; el stock de tu 3PL alimenta envíos propios o Flex pero no resuelve un quiebre en FBA sin un traslado interno que toma días. Cuando calculas “el producto vende 30 al día y tarda 20 en reponerse, entonces pido cuando bajo de 600”, estás mezclando velocidades y compartimentos que en la realidad están separados. El 600 puede sobrar en un canal y ser insuficiente en el otro al mismo tiempo, y como es un solo número, no te enteras.

Por eso el punto de reorden útil se calcula por canal. Cada marketplace tiene su propia velocidad de venta reciente, su propio lead time hasta que la unidad queda vendible ahí, y su propio disponible real. Multiplicas y sumas el colchón para cada uno por separado, y terminas con varios puntos de reorden, uno por canal, que se disparan de forma independiente. Es más trabajo de configurar, pero es la única versión que corresponde a cómo tu inventario se agota de verdad.

Panel de iqseller sobre Punto de reorden por canal: por que un solo numero no alcanza
Vista ilustrativa del módulo en iqseller.

qué es el punto de reorden y de dónde sale la fórmula

El punto de reorden responde una pregunta concreta: ¿con cuántas unidades en mano debo lanzar el próximo pedido para que la reposición entre antes de quedarme en cero? Si esperas más de la cuenta, quiebras; si lo lanzas demasiado pronto, inmovilizas dinero en inventario que no necesitabas todavía. El punto de reorden es el equilibrio entre esas dos pérdidas.

La fórmula clásica es punto de reorden = (demanda diaria × lead time en días) + stock de seguridad. La primera parte cubre lo que venderás mientras el pedido está en tránsito; el stock de seguridad absorbe la variabilidad, tanto la de la demanda (una semana pico) como la del lead time (el proveedor se atrasa, la aduana se traba). Si tu demanda o tus tiempos de entrega son muy irregulares, el colchón crece; si son estables, puede ser modesto.

El error no está en la fórmula sino en las entradas. El momento en que decides usar una sola demanda diaria y un solo lead time para “el producto”, en lugar de uno por canal, es el momento en que el número deja de describir tu operación real. La fórmula sigue siendo correcta; lo que está mal es meterle promedios que borran las diferencias que más importan.

por qué un solo número te miente

Toma un ejemplo. SPORTIFY vende la misma rodillera en Amazon y en MercadoLibre. En Amazon mueve 25 al día con reabastecimiento a FBA de 21 días; su punto de reorden ronda las 525 unidades más colchón. En MercadoLibre vende 6 al día y su reposición a Full tarda 10 días; ahí el punto de reorden anda por las 60 unidades más colchón. Son dos realidades que no se parecen en nada.

Si promedias todo en un solo punto de reorden global, obtienes un número intermedio que no sirve para ninguno de los dos. Calculado sobre la demanda total (31 al día) y un lead time “promedio”, te da algo como 480 unidades para el producto entero. Con ese umbral único, cuando el inventario total baja de 480 disparas un pedido, pero para entonces Amazon quizá lleva días vendiendo por debajo de su cobertura mínima mientras MercadoLibre nada en stock. El promedio te tranquiliza con un total sano y te esconde el canal que ya está en rojo.

El resultado típico es doble desperdicio: quiebras en el canal rápido justo donde está el volumen y el dinero, y al mismo tiempo cargas inventario de sobra en el canal lento porque el número global te empujó a pedir de más “por si acaso”. Un solo punto de reorden no puede optimizar dos velocidades opuestas; siempre sobreprotege a uno y desprotege al otro.

el lead time también cambia por canal

La demanda no es la única variable que se rompe al promediar. El lead time que importa para el punto de reorden no es el que tarda tu proveedor en entregarte, sino el que tarda una unidad en volverse vendible en cada marketplace. Y ese número es distinto por canal aunque el proveedor sea el mismo.

A FBA no basta con producir y recibir: hay que enviar a los centros de Amazon, esperar el check-in y que el inventario quede disponible, y ese tramo suele agregar días o semanas. A Full pasa algo parecido con sus propios tiempos de recepción. Un envío propio desde tu 3PL puede quedar vendible casi de inmediato. Mismo producto, mismo proveedor, tres lead times reales diferentes según a dónde vaya la unidad. Esta distinción la desarrollamos en lead time del proveedor vs lead time hasta el marketplace, y es la razón por la que un solo lead time en la fórmula del punto de reorden ya te condena a errar en al menos un canal.

Cuando el lead time hasta cada marketplace entra correcto en cada punto de reorden, empiezas a ver cosas útiles: el canal con reposición más lenta necesita disparar su pedido mucho antes, aunque su velocidad de venta sea menor, precisamente porque el tiempo de tránsito domina la ecuación. Un solo número aplana esa diferencia y te hace pedir tarde donde más te tardas en reponer.

Diccionario: los días de inventario miden cuánto durará tu stock al ritmo de venta actual; convertir el punto de reorden a días de cobertura por canal es lo que te deja comparar dos marketplaces que venden a velocidades distintas.

calcularlo sobre el disponible real, no sobre el stock del reporte

Aunque tengas la demanda y el lead time correctos por canal, hay un tercer punto donde el cálculo falla en silencio: el nivel de inventario contra el que comparas el punto de reorden. Si comparas contra el stock físico del almacén, el número grande del reporte, tu punto de reorden se dispara tarde por definición, aunque parezca conservador.

El nivel honesto es siempre el disponible real por canal: lo que de verdad puede venderse hoy, ya descontadas las reservas de pedidos en proceso, las unidades en inspección, las devoluciones por reacomodar y el inventario bloqueado por algún problema de listing. Ese número suele ser bastante más bajo que el del reporte. Si tu punto de reorden vigila el disponible real, un canal puede entrar en zona de pedido aunque el almacén todavía muestre unidades de sobra, y ese es exactamente el caso que necesitas ver a tiempo para no quebrar.

Diccionario: el disponible real es el stock que puedes vender ahora mismo, una vez descontadas reservas, devoluciones por procesar e inventario bloqueado; es la única base honesta para comparar contra un punto de reorden.

por qué esto se vuelve imposible a mano

Un punto de reorden por canal se sostiene una vez, para un SKU, en un buen Excel. Con decenas o cientos de productos en tres o cuatro canales, la cuenta se rompe el segundo día. Cada punto de reorden depende de tres variables que cambian todo el tiempo: la velocidad de venta reciente, el lead time vigente y el disponible real. Multiplica eso por cada SKU y cada canal y tienes cientos de números que deberían recalcularse a diario.

El patrón lo conoces: abres Seller Central para ver ventas y FBA, luego MercadoLibre para Full y Flex, después la hoja del 3PL que llegó por correo el lunes, pegas todo en una hoja, divides la demanda de cada canal entre los días, multiplicas por el lead time que tú recuerdas de memoria, y para cuando terminas el dato ya es de ayer. La decisión de comprar, que mueve dinero real, la tomas con esa incertidumbre encima y con la sospecha de que en algún renglón te equivocaste.

Ahí es donde el tiempo real deja de ser un lujo y se vuelve el único camino sostenible. En lugar de que tú juntes la información, el sistema lee el disponible real de cada canal, lo cruza con la velocidad de venta vigente y el lead time hasta cada marketplace, calcula el punto de reorden de cada canal por separado y te avisa cuando alguno lo cruza. Ya no revisas pestañas a las once de la noche para descubrir un quiebre; ves venir el pedido con días de margen. Ese aviso también conviene cruzarlo con tu calendario de precios, para que una reposición urgente con flete express no arruine el precio que ya tenías planeado.

Diccionario: el quiebre de stock es cuando te quedas sin unidades vendibles en un canal; el punto de reorden por canal existe precisamente para que ese quiebre nunca te tome por sorpresa donde está tu volumen.

cómo dejar tus puntos de reorden bien armados

Empieza por separar las velocidades. Para cada SKU importante, toma la demanda diaria reciente de cada canal por separado, no la suma. Decide con qué ventana la calculas: la de 7 días capta aceleraciones de temporada, la de 30 suaviza el ruido. Un producto en su pico estacional se sirve mejor con la ventana corta para no subestimar la demanda; uno recién salido de una promoción conviene leerlo con la ventana larga para no confundir un pico pasajero con la nueva normalidad.

Sigue con el lead time real de cada canal, de pedido a unidad vendible en ese marketplace, incluyendo el tramo de recepción de FBA o Full, no solo lo que tarda el proveedor. Súmale un stock de seguridad proporcional a qué tan irregular sea la demanda o el tiempo de entrega de ese canal: si un canal es estable, colchón modesto; si es volátil, colchón mayor. Con esos tres ingredientes por canal, calculas un punto de reorden por canal y dejas que cada uno se dispare cuando corresponde.

Cierra revisando la acción antes de comprar. A veces el punto de reorden de un canal se cruza no porque falte producto en total, sino porque tienes de sobra en otro canal; en ese caso la respuesta correcta es reacomodar, no comprar. Otras veces sí toca pedir, y entonces conviene verificar que el margen aguante el flete que hará falta. Ese equilibrio entre no llegar tarde y no comprar mal es el que separa una operación que reabastece con cabeza de una que apaga incendios con margen comido cada mes.

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